
En medio de tantas realidades negativas y sin que apenas tenga eco en los medios ni peso en las estadísticas hay entre nosotros una realidad esperanzadora y admirable: los miles y miles de adultos- especialmente jóvenes adultos- implicados en proceso de aprendizaje y de estudio a través de la variedad de recursos que solidariamente ofrecen parroquias, comunidades religiosas, movimientos , etc. Para esos miles de personas nace “La Milpa”.
Como nuestras “milpas”, la vida de esas personas ya ha sido y es fecunda y, por eso, están dispuestas a limpiar y quemar lo necesario para seguir sembrando y dando fruto. Para ayudar en esa tarea queremos ofrecer cada mes este servicio centrado, sobre todo, en una reflexión sobre los valores que nos motivan y dan sentido.
En el centro de esta publicación-centrándola- encontrarán una reflexión sobre “valores” y un cuento para la reflexión personal y también para que pueda ser trabajado en grupo siguiendo las preguntas y orientaciones que les acompañan. Cada mes hemos pedido a alguien que nos salude y anime y procuraremos hacer llegar las noticias que afectan a los “milperos”. En este número ofrecemos un pequeño reportaje del IHER- Maestro en Casa y también, en cada número de La Milpa, encontrarán información de los diversos cauces que se nos ofrecen en la tarea de formarnos. Los cauces de hoy circulan sobre todo en la “red” y también ofreceremos información sobre páginas de interés. Un instrumento de trabajo fundamental en todo aprendizaje es la lengua. A través de juegos, concursos, sugerencias insistiremos en cuidar este don que hemos recibido y con el que compartimos saberes y, sobre todo, cariño, comprensión, ilusión y amor.
El proyecto de La Milpa está abierto a sugerencias y aportaciones de todos los que, como usted, están completando una formación a la que no tuvieron acceso en su día y preparando un futuro mejor para nuestros hijos. Con nuestro deseo de que su cosecha sea fecunda y solidaria ponemos en su mano este primer número.
La Milpa


